HOMENAJE A ANTONIO PUERTAS CON MOTIVO DEL DÍA DE LAS CONSTITUCIÓN

Con motivo del día de la constitución, la subdelegación del gobierno en Almería concedió una distinción a Antonio puertas. Para todos los miembros de la Asociación fue un acto muy emotivo recordando el enorme empuje que ha recibido la Asociación durante todo el tiempo de la presidencia de Antonio. Pero no solo ha sido esta etapa, Antonio continua colaborando y aportando a la Asociación todo su saber y trabajo.

En un emocionado discurso Antonio Puertas agradeció la distinción y recordó especialmente a su familia y amigos.

DISTINCIÓN

DISCURSO DÍA DE LA CONSTITUCIÓN

DISTINCIÓN:

El artículo 10.2 de la Constitución Española señala que las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades públicas se interpretarán de conformidad con la Declaración Universal de los Derechos Humanos y demás normas consuetudinarias internacionales ratificadas por España.

Todos los derechos que se enuncian en esta Declaración Universal constituyen un conjunto indisociable, que se puede representar a modo de un templo. En la base los principios generales de libertad, igualdad, fraternidad y no discriminación. La primera columna representa los derechos y libertades de orden personal; la segunda, los derechos del individuo en sus relaciones con los grupos de los que forma parte; la tercera, las facultades espirituales, las libertades públicas y los derechos políticos fundamentales; y la cuarta, los derechos económicos, sociales y culturales. El frontón que corona el templo se refiere a los vínculos del individuo con la sociedad.

Este templo es sólido, y su fuerza moral y su constante preocupación por el sufrimiento individual provienen del hecho de que son personas y no sólo estados los que se ocuparon de su creación y las que, con su entrega y dedicación lo van fraguando día a día.

Es por ello, por lo que esta Subdelegación del Gobierno en Almería, con motivo de la celebración del XXVIII aniversario de nuestra Carta Magna, ha decidido conceder una distinción a D. Antonio Puertas García, en reconocimiento de su entrega y dedicación, a través de la Asociación “Almería Acoge”, en la defensa de los derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, avalada por la labor que desde hace más de diez años viene desarrollando en el campo de la inmigración y su constante preocupación por la mejora de derechos económicos, sociales y culturales de la población inmigrante residente en nuestra provincia.

En Almería a 1 de diciembre de 2006

EL SUBDELEGADO DEL GOBIERNO

- Miguel Corpas Ibáñez -

(Publicado en el Boletín Oficial de la Provincia de Almería el día cinco de diciembre de 2006)

 

DISCURSO CON MOTIVO DEL DIA DE LA CONSTITUCIÓN - DICIEMBRE 2006

Gracias por asistir a la celebración del aniversario de la Constitución española, que hoy cumple 28 años, y lo hace en plenitud, como cauce e instrumento de la experiencia de progreso y de confianza en el futuro que vivimos los españoles y quienes han elegido España para su proyecto de vida.

En nombre del Gobierno de España y en el mío propio, quiero felicitar a los ciudadanos, que son los verdaderos protagonistas de esta celebración, y a quienes hemos de agradecer su identificación con los principios constitucionales, cuya vigencia ya es parte de nuestra vida cotidiana.

Gracias a la Constitución, los españoles demostramos que somos un pueblo compatible con la libertad, y que sabemos ponernos de acuerdo cuando es preciso, aportando el civismo y la generosidad suficientes para unirnos en torno al interés general, trabajando para alejarnos del atraso y del aislamiento, y olvidando pasados desencuentros, que solo han servido para frenar nuestro despegue como Nación joven y con proyectos de futuro.

Sabemos que podemos contar con la Constitución como fuerza integradora, porque al configurar como ejes básicos de nuestra convivencia, la igualdad de oportunidades, el derecho a ser diferentes, y la cooperación mutua, nos acoge a todos, cualesquiera que sean nuestras ideas, nuestras formas de hacer política, o nuestras formas de organización territorial y es ese reconocimiento de la diversidad, el que perfecciona el desarrollo autonómico del Estado, dentro de la unidad de la Nación española que la propia Constitución garantiza.

La voluntad de los españoles de vivir en una democracia desarrollada, nos ha permitido construir un país moderno donde se practica el respeto y la tolerancia, un país que está presente, con todo merecimiento, entre los más desarrollados y en el que se mira especialmente a aquellos colectivos que, por diversas circunstancias, necesitan el amparo de las instituciones.

Precisamente, en cumplimiento de lo que establece la Constitución, el Congreso de los Diputados acaba de aprobar dos normas de indudable trascendencia social, la Ley de Atención a las Personas Dependientes y el Estatuto de la Ciudadanía Española en el Exterior:

La Ley de Atención a las Personas Dependientes, reconoce el derecho de los ciudadanos a recibir atención cuando no puedan valerse por sí mismos, es una ley que, en palabras del Presidente del Gobierno, podemos calificar de “hito histórico”, porque beneficiará a más de un millón de personas, y constituye un buen ejemplo de reconocimiento de los derechos y necesidades de nuestros mayores y demás personas dependientes.

Por otro lado, el Estatuto de la Ciudadanía Española en el Exterior, garantiza el ejercicio de los derechos y deberes de los españoles emigrados, en condiciones de igualdad con quienes residimos en España, facilitando, como lo establecen la Constitución y el Estatuto, el regreso de aquellos que lo deseen, para lo cual, entre otras medidas, contempla la creación de la Oficina Española del Retorno.

Un grupo de personas que necesita del esfuerzo y la ayuda de todos, es el de las mujeres que sufren la violencia del maltrato físico o psíquico. Para ellas el Gobierno ha llevado a cabo actuaciones como la aprobación de la Ley de Medidas de Protección contra la Violencia de Género, la creación de la Delegación Especial contra la Violencia sobre la Mujer, y la creación de Juzgados y Fiscalías específicas, y de grupos policiales para proteger a las víctimas.

Por último, el Gobierno ha remitido al Parlamento un proyecto de Ley Orgánica para promover la igualdad efectiva de mujeres y hombres, en todos los escenarios de la vida política y social.

La Constitución, norma flexible y equilibrada, permite resolver, con el consenso de todos, el desarrollo de la diversidad de España, sin merma de la integridad que ella misma establece para el Estado.

Andalucía, como las demás nacionalidades y regiones, vio reconocida su identidad social, política y territorial, en el artículo 2 de nuestra Carta Magna, pero el pueblo andaluz necesitaba ver plasmadas en una norma fundamental sus aspiraciones esenciales, para delimitar con nitidez el Ser de la Comunidad andaluza como parte del Estado y de Europa.

Para eso, hace 25 años, los andaluces aprobamos el Estatuto que marcaba el inicio del autogobierno, pero desde 1981, han cambiado muchas cosas, y ha llegado el momento de actualizarlo para que siga respondiendo a nuestras necesidades, y nos permita avanzar en la consolidación de la identidad y del autogobierno andaluces, aumentando nuestras competencias y nuestra presencia en Europa, y, en definitiva, haciendo progresar a nuestra Comunidad.

El proyecto de Estatuto, que será sometido a referéndum en febrero de 2007, sigue la trayectoria del actual, pero incorpora nuevos valores, tales como el reconocimiento del carácter fundamental de la igualdad entre hombres y mujeres, el otorgamiento de más derechos a los andaluces, o la inclusión de capítulos referidos al empleo o al desarrollo sostenible, entre otros.

Cuando el próximo febrero vayamos a refrendarlo, muchos andaluces que, por razones de edad, no pudieron votar el actual, tendrán ahora la ocasión de participar en la aprobación de una Norma que nos permita conducir a nuestra Comunidad hacia horizontes de prosperidad más amplios.

Cuando hablamos de una Andalucía más próspera, tenemos presentes a quienes han llegado aquí desde otros lugares, en busca de trabajo, porque sin ellos, que son colaboradores necesarios en la búsqueda del bienestar, las cosas habrían sido diferentes, aunque nada de esto nos sorprende a los almerienses, porque nuestro suelo fue el hogar donde durante siglos de historia, se mezclaron y enriquecieron gentes de diferentes civilizaciones de ambas riberas del Mediterráneo.

En nuestra provincia, el colectivo de extranjeros ha crecido casi un 400 por cien en los últimos 5 años, y ya no sólo hay asalariados, sino que comienzan a establecerse también como empresarios, sus hijos conviven con nuestros hijos en los centros escolares, los padres trabajan con nosotros o cuidan de nuestros mayores, y todos muestran su voluntad de integración.

No en vano, en Almería, la población extranjera, que aporta casi el 20 % de la riqueza de la provincia, sobrepasa ya el 15 % de la población total, y ha crecido el número de sus afiliaciones a la Seguridad Social hasta rebasar las 50.000, con lo que dan garantía y firmeza a nuestro sistema de pensiones.

Los países avanzados tenemos un compromiso que cumplir en la solución de las carencias de las zonas más desfavorecidas, haciendo posible, mediante la ayuda exterior, la creación en su territorio de los medios necesarios para mejorar sus condiciones de vida.

Pero dentro de nuestras fronteras nos corresponde a nosotros el ejercicio de dos valores tan opuestos al egoísmo como son la solidaridad y la tolerancia.

La solidaridad, para que los recursos lleguen a todos, especialmente a quienes más los necesitan y la tolerancia, para respetar la diferencia, y aceptar que otros criterios, y otras formas de vida, son tan válidas como las nuestras.

No olvidemos que, como dijo el Premio Nobel de la Paz de 1968, Rene Bassin, “no habrá paz en este planeta mientras exista un solo lugar donde se violen los derechos humanos”.

Es nuestra responsabilidad convertir esos valores en objetivos de los comportamientos sociales, y trabajar para la integración de los inmigrantes y la protección de sus derechos humanos, cívicos y políticos como lo mandan la Constitución y el propio Estatuto de Andalucía, que prohíben cualquier tipo de discriminación y consagran la igualdad, solidaridad, justicia y tolerancia, como señas de identidad de nuestra cultura.

Hoy recibimos a quienes vienen en busca de trabajo, sin olvidar que hasta ayer mismo, Almería veía partir a sus hijos hacia otros países, y que aún muchas personas recuerdan el dolor de aquellas separaciones y eso es posible porque, entre todos, hemos logrado un desarrollo económico tan evidente que hace a esta tierra atractiva para quienes buscan el bienestar.

Si ellos vienen con deseo de integrarse como almerienses, debemos brindarles aquello con lo que en otro tiempo nosotros soñábamos: un lugar de acogida, unas leyes para respetar, un trabajo para vivir, un sitio en nuestra comunidad.

Hemos hablado de la identificación de los ciudadanos con los principios básicos de la Constitución, y ahora quiero poner como ejemplo de ello la trayectoria de D. Antonio Puertas García, a quien hoy reconocemos públicamente su labor al frente de la Organización No Gubernamental “ALMERÍA ACOGE”.

Deseo felicitarle muy sinceramente y agradecerle su entrega hacia los inmigrantes y los desfavorecidos, porque su ejemplo nos concierne a todos como muestra del camino a seguir en nuestro “oficio” de ciudadanos.

Es verdad que, pese a nuestra buena voluntad, la actuación de las administraciones, no es siempre lo acertada que quisiéramos, pero, en esos casos, ahí están personas y organizaciones como ellos, para recordarnos el camino.

“ALMERIA ACOGE”, con Antonio Puertas y sus colaboradores, constituye un referente de cómo los almerienses han sabido comprometerse con la justicia social y la solidaridad y como pionera en la atención a inmigrantes, merece hoy nuestra más sincera felicitación.

También otros colectivos colaboran para que aquellas solidaridad y tolerancia de la que hablábamos, sean realidad, como los miembros de los Cuerpos de Seguridad del Estado y las Policías Locales, los miembros de la Judicatura y la Fiscalía, la Junta de Andalucía, la Diputación Provincial, los Ayuntamientos, la Autoridad Portuaria, el Servicio de Salvamento Marítimo, las ONG, y tantos hombres y mujeres que dan lo mejor de sí mismos en el empeño cotidiano de hacer realidad sus ideales de justicia social.

Creo que el mejor tributo de gratitud que podemos ofrecer a nuestra Constitución es trabajar todos juntos por los valores más preciados que ella consagra: la igualdad, la justicia y la libertad y que el mejor modo de hacerlo es integrando entre nosotros, con normalidad, a quienes lo deseen, para hacer de España un país con una presencia importante en el mundo y que sirva de modelo a quienes deseen seguir este apasionante camino que es vivir la democracia en libertad.

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